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Adolescentes y cuarentena

Cómo actuar ante los posibles conflictos en casa

Si tenéis #adolescentes en casa, os recomiendo leer mi nuevo artículo sobre #adolesentes y la #cuarentena del diario @elmundo y la sección @saposyprincesas 📚

Link: https://saposyprincesas.elmundo.es/consejos/educacion-en-casa/conflictos-con-los-adolescentes-cuarentena/

Cuando nuestros pequeños dejan de ser tan pequeños, nos encontramos con la adolescencia y con ella ciertos conflictos, dentro y fuera de casa. Las discusiones aumentan, las discrepancias, las luchas de poder, la sensación de rabia o de impotencia, tanto para el adolescente como para el padre o la madre.

Es importante entender que componentes aparecen en esta fase evolutiva de la que estamos hablando. La adolescencia es el periodo de culminación de desarrollo madurativo en relación al cerebro y al sistema nervioso, finalizando a los 20 años. Es decir, hasta esta edad los jóvenes no serán capaces de poseer un autocontrol, gestión emocional y funciones ejecutivas (planificación, organización, inhibición, etc) maduros. Esta etapa es para nuestros hijos un periodo donde se desarrolla su identidad y su personalidad. Es un momento duro para ambas partes, puesto que pasamos de la dependencia infantil a la búsqueda de autonomía.

Si a este cambio añadimos una cuarentena por un virus que cambia la rutina y los hábitos de toda la familia, es la suma para que cuyo resultado sea una acumulación de emociones y sentimientos de miedo, rabia, tristeza, incertidumbre, entre otros.

Para poder llevar a cabo una feliz y calmada convivencia es necesario tener en cuenta los siguientes tips:

Primero, entender al adolescente, cómo se siente, cómo vive la situación actual… Por la naturaleza y necesidades que presentan en dicha etapa, normalmente requieren salir, socializar, y sobretodo, relacionarse con sus amigos. Ante este retiro en casa, no pueden llevar a cabo un aspecto básico de su día a día, lo que conlleva al aumento de malestar, frustración, y por ello, discusiones en el ámbito familiar.

Segundo, mantener la calma, entender que para nosotros también es un momento duro, necesitamos tranquilizarnos y gestionar lo que estamos viviendo. Intentar planificar un horario semanal con una serie de rutinas donde haya espacio para uno mismo, el trabajo, la familia y los amigos. Llevando a cabo ejercicios de relajación, meditación y deporte. Y manteniendo en lo posible la vida social con amigos y seres queridos mediante videollamada.

Tercero. A la hora de llevar un diálogo e intentar acuerdos, es primordial tener en cuenta estas tres premisas:

  • ¿Qué le sucede a mi hijo/a para que actúe así?
  • ¿Qué quiero transmitirle?
  • ¿Cómo puedo transmitirle mi mensaje?

Cuarto, intentar poner unas pautas en casa respecto a la nueva situación. Realizar una reunión donde se marquen los nuevos timing, tiempo para ocio, tareas o deberes, juegos, etc.

Quinto, cuando aparezca un conflicto, no entrar directamente. Esperar a que nuestro hijo/a se tranquilice y una vez que se haya calmado hablar con él/ella.

Sexto, no olvidar la relevancia de mantener una conducta positiva y asertiva, es decir, serena, evitar luchas de poner, siendo amable pero firme con los limites, empatizar y escuchar sin juzgar.

Y finalmente, ser conscientes de que esta situación es dura para todos, por ello, si trabajamos en equipo la convivencia será mejor.

Como decíamos al inicio del artículo, la adolescencia es una etapa delicada. Cada familia tiene unas circunstancias, las propias de la pareja, la convivencia, con los hijos y con uno mismo, cada uno con sus desafíos. Donde debe prevalecer la confianza, el respeto, la empatía y el amor para una favorable armonía.

Este contexto de estado de alarma y cuarentena nos deja sin palabras. En una sociedad caracterizada por el control, este acontecimiento ha marcado un antes y un después, pasando de ese excesivo control y perfeccionismo a una gran incertidumbre. La vida es cambio constante, el humano tiene una gran capacidad de resiliencia, es decir, de superar las adversidades, este es el mensaje final con el cual debemos quedarnos para conseguir gestionar lo que estamos viviendo, con calma y serenidad.

Todo lo que viene a nuestra vida nos enseña, hay un aprendizaje, puede que éste sea el de la convivencia, el amor y el respeto.

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1 Comentario
  • Sandra Martínez Gil
    Publicado en 09:47h, 15 abril Responder

    Me encanta tu artículo Natalia, muchas gracias por toda tu gran labor, eres una gran profesional!

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