separación

¿Cómo afecta el divorcio a nuestros peques?

Hace unos meses leí esta noticia sobre los divorcios en Cataluña, donde afirmaban que había dos divorcios por cada tres bodas. Y muchos son los papas que acuden a terapia por ellos o por sus peques y me preguntan esta cuestión: ¿Cómo influye el divorcio en nuestros peques?

Es importante que entendamos el divorcio como un episodio de duelo para los adultos y los pequeños, aunque sea de diferente modo.

Los estudios sobre este tema refieren que la mayoría de los niños  suelen superar con éxito los divorcios con el tiempo (tras 1 o 2 años), siendo importante que todos ellos acudan a terapia psicológica para resolver del mejor modo el duelo presentado.

Algunos efectos negativos del divorcio son:

  • Pérdida de poder adquisitivo, los gastos ya no se comparten.
  • Cambio de residencia, colegio y amigos.
  • Convivencia forzada con alguno de los progenitores o algún familiar.
  • Disminución de la influencia del progenitor con el que no conviven.
  • Introducción de parejas nuevas de los padres.
  • Mala adaptación de alguno de los padres (hostilidad o depresión).
  • Presión hacia los hijos para que tomen partido o proyección de la hostilidad hacia ellos.
 Estos son los factores sobre los que debemos incidir para evitar divorcios complicados.

En conjunto todo lo que supone el divorcio se desencadena en los niños en un menor rendimiento académico, disminución de la autoestima o el autoconcepto, dificultades sociales, problemas emocionales (miedo, ansiedad, depresión…) y problemas de conducta. Aunque estos problemas se suelen producir durante el divorcio (a corto plazo) y acabar superándose tras unos años (ante la estabilización de la situación) además se cree que a largo plazo estos niños crecerán en adultos con más dificultades en comprometerse con parejas y con problemas para creer en la continuidad de las relaciones.

Habrá niños que por su temperamento y la situación del entorno decidirán llevar a cabo una evitación, ignorar lo que les ocurre y ocultar y reprimir sus sentimientos, hacer como si nada (como estrategia de afrontamiento). Esto puede hacer que los padres falsamente perciban que las cosas van bien pero no es así. Esta estrategia se asocia con niveles más altos de depresión, ansiedad y problemas de conducta.

Por ello, el papel de los adultos en el divorcio es fundamental para gestionar lo mejor posible y ayudar a los más pequeños.

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3 Comentarios
  • Amaia
    Publicado en 10:48h, 31 julio Responder

    Natalia muy buen artículo, te llamaré porque mi ex pareja y yo nos hemos separado y los peques estan sufriendo mucho!

    • Natalia Martín
      Publicado en 16:06h, 01 agosto Responder

      Perfecto Amaia, cuando quieras!

  • Pedro Sainz Ochoa
    Publicado en 11:12h, 31 julio Responder

    Gracias Natalia!!

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