estrés

La era des estrés-El siglo del estrés

Los nervios, la ansiedad y el estrés forman parte de nuestro día a día de forma muy natural. Éstas pueden deberse por tareas diarias, autoexigencias que nos marcamos o por intentar alcanzar los objetivos que tenemos en mente. Entre un 60 y 80% de las consultas al médico de cabecera se deben a problemas emocionales relacionados con el estrés y la ansiedad.

El número de personas con problemas cardíacos, infartos, accidentes cerebrovasculares, ansiedad y depresión ha aumentado en los últimos años, y todos ellos tienen un factor en común: el estrés. Estamos habituados a vivir ante una gran vorágine de información, actividades, trabajo y demandas que nos llevan a elevados niveles de ansiedad.  Y esto termina afectando a todo nuestro cuerpo, sobretodo al cerebro.

Cuando nuestro cerebro esta en estos momentos de ansiedad o estrés, baja la producción de serotonina, neurotransmisor responsable de la felicidad, y este bajo nivel produce que durmamos mal, tengamos cambios de temperatura, dolores musculares, estemos tristes y percibamos vacío nuestro interior.

El estrés produce cortisol y por lo tanto, disminuye la testosterona en hombres sufriendo descenso de erecciones y en las mujeres el aumento de dolor menstrual. Para regular el cortisol es importante que durmamos un número razonable de horas, realicemos deporte, tengamos una dieta saludable (sin grasas saturadas ni exceso de azucares) y gestionemos nuestras emociones y situaciones de conflicto.

El estrés también libera la hormona de glucocorticoides por el exceso de adrenalina, encargada de actuar matando las células cerebrales o neuronas. Interviene en especialmente en la zona del hipocampo, relacionado con la memoria, y las áreas frontales, relacionadas con las toma de decisiones.

Por lo tanto, el elevado nivel de ansiedad tiene consecuencias cognitivas como la pérdida de memoria y atención y la dificultad de tomar decisiones. El estrés crónico promueve dificultades para organizar y enfrentar las demandas diarias, lo que termina por crear un círculo vicioso.

Otro de los efectos negativos del estrés es que produce obstrucción de las venas y así se facilita que se ocasione un accidente cerebrovacular, comúnmente llamado ictus.

Para poder bajar estos niveles de ansiedad y estrés es importante tener en cuenta los siguientes puntos:

  • Control de las emociones: de pequeños nos enseñan a ducharnos, cambiarnos de ropa, etc pero el tema emocional es un aspecto que siempre se ha dejado de lado, pero que es muy importante que gestionemos para poder controlar las situaciones de estrés y frustración.
  • Vivir cada día como si fuera el último: y esto es una realidad que olvidamos constantemente y que debemos aprender a vivir así, puesto que no sabemos cuando terminará nuestra historia. Si fuera tu ultimo día en la tierra, ¿te preocuparías por todos los pensamientos que te atormentan?
  • Ejercicios de meditación y relajación: cada vez hay más personas que realizan este tipo de ejercicios, ambos nos sirven para tranquilizar a nuestro cerebro y llevarlo al presente.
  • Alimentación saludable: evitando grasas saturadas y el consumo excesivo de azúcar.
  • Ejercicio físico: no es necesario realizar una maratón, pero si tener una rutina semanal de hacer deporte.
  • Repartir y organizar el tiempo: siempre queremos llegar a todos los objetivos que nos planteamos, pero sin salud y con el riesgo de presentar una enfermedad, es mucho más difícil que lo podamos alcanzar. Organizar las tareas y llegar hasta donde se pueda, sin marcar objetivos muy duros y estrictos.

Hemos visto que gestionando el estrés disminuimos el riesgo a padecer enfermedades, intentemos mantener estilos de vida saludables para vivir de forma más feliz y tranquila.

 

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1 Comentario
  • Mario
    Publicado en 21:00h, 27 febrero Responder

    Me siento muy identificado, gracias por los consejos que das!

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