sapos y pincesas

¿Cuáles están siendo los principales problemas psicológicos derivados de la cuarentena?

 

Os paso mi nuevo #artículo del periódico @elmundo en su sección @saposyprincesas sobre los problemas psicológicos derivados de la cuarentena

Desde que se declaró el estado de alarma por la pandemia del covid19, niños, adolescentes y adultos, conviven prácticamente las veinticuatro horas del día en casa. La situación actual ocasionada por el virus deja de ser objeto de película y pasa a la realidad. Cambiando hábitos como: la forma de relacionarnos y comunicarnos, el modo de estudio y de trabajo, las rutinas del día a día, entre otros. Esta situación es excepcional, en muchos casos, termina siendo estresante y agobiante. Y por consiguiente, en algunas personas se desarrollan ciertos trastornos, obsesiones y fobias.

¿Qué nos encontramos en consulta con los peques?

Depende de cada caso. Estamos viendo niños con muchas pesadillas y miedo al covid19, otros con fobia a salir a la calle, algunos con tendencias obsesivas de limpieza por el miedo al contagio, etc. En la mayoría de ellos se observa un mismo patrón: el miedo. En todos ellos, siempre asesoro a los padres informar a los hijos de qué está pasando, siendo realistas pero sin ser alarmantes, ayudándoles a gestionar cómo se sienten ante lo que está sucediendo.

¿Y con los adolescentes?

En muchos casos, son los menos reflexivos de la situación que vivimos. Es normal por la etapa que están atravesando. Algunos se vuelven proactivos de la responsabilidad y transmiten un mensaje de madurez increíble. Otros permanecen anclados en una visión más infantil y egocéntrica, sin comprender la responsabilidad y la repercusión de nuestros actos ante lo que estamos viviendo. Especialmente, en el segundo caso, lo que podemos realizar es dialogar con ellos, trabajar la empatía y mostrarles información, como: libros, series o películas relacionados con pandemias y sus consecuencias, con el objetivo de que puedan comprender la magnitud del problema.

¿Qué dicen los padres?

Los padres y madres tienen mucho miedo de forma generalizada. Estamos viendo en la consulta perfiles de personas que desarrollan una fobia a su trabajo. Por ejemplo, tengo bastantes pacientes con profesiones sanitarias que no pueden continuar exponiéndose a su actividad profesional por la carga emocional que llevan arrastrando desde el inicio. Otros desarrollan trastornos del estado de ánimo como ansiedad o depresión. En otros, observamos trastornos obsesivos, fobias y miedos en relación al virus. Y también nos encontramos pacientes que no pueden hacer un duelo normalizado en este contexto, lo cual dificulta el desarrollo de la propia pérdida.

Entonces, ¿qué hacemos?

Lo primero es comprender. Comprender qué esta sucediendo.

Hemos salido de nuestra zona de confort y necesitamos ser flexibles, tener paciencia, ser capaces de adaptarnos y ser resilientes. Cada familia tiene una situación diferente en su casa: seres queridos enfermos, fallecidos, problemas económicos, hogares de unos pocos metros cuadrados, maltrato, enfermedades mentales, etc. Por ello, cada uno debe trabajar su propia parcela familiar con las herramientas que posee o que va adquiriendo.

¿Qué podemos aprender?

Ahora estamos en esta situación excepcional. Pudiendo parar. Pudiendo pasar más tiempo juntos. Tiempo de comunicación, de diálogo, de conocernos, de poder relativizar y de no cargarnos con tantas tareas como en el pasado.

En este momento, los padres deben potenciar la gestión emocional de ellos mismos y de sus hijos. Ante el paso del tiempo en casa, el aburrimiento y la pérdida de paciencia son dos factores que aparecerán con mayor prevalencia en nuestra vida. Debemos luchar con ellos, trabajar nuestras emociones y intentar aceptar las circunstancias que no podamos transformar.

En ese instante, es básico entender que no podemos ser los responsables de todo el ocio y tiempo libre de los peques en casa, y que ellos deben aprender que en la vida hay momentos para todo: aburrimiento, alegría, disfrute, tristeza…En esos momentos, los niños pueden trabajar su creatividad.

¿Alguna tip?

Algunos consejos que podemos llevar a cabo son:

  • Crear rutinas para todos los miembros de la casa: tareas de trabajo o estudio, limpieza, hora de levantarse y dormir, etc
  • Poner límites
  • Establecer tiempos individuales: tanto para niños como para adultos, es decir, tiempo de pareja, de familia y solos.
  • Bajar el nivel de exigencia, tanto para nosotros como para ellos.
  • Trabajar aspectos como la empatía, la colaboración, la cooperacioó dentro del ambiente familiar.
  • Darnos tiempo para estar mal, para sacar nuestras emociones desagradables. Vivimos en una sociedad donde no nos permitimos estar tristes, enfadados, rabiosos.. y menos aun, permitimos cometer errores. Los errores nos enseñan, son un aprendizaje, la perfección no existe y las emociones desagradables nos transmiten un mensaje que debemos escuchar para trabajar con él.
  • Aprender que no necesitamos estar ocupados todo el tiempo y que es importante para nuestra salud mental parar y no hacer nada. Por difícil que algunos les parezca.

¿Y si surgen rabietas y conflictos?

Es normal que exista un mayor porcentaje de rabietas y conflictos estos días. Como decíamos no estamos acostumbrados a pasar tanto tiempo en casa, a parar, a convivir, etc. Es indispensable trabajar la paciencia e intentar gestionar del mejor modo posible los problemas que surjan. Llegando a acuerdos, dialogando y siendo empáticos con quien tenemos delante. Porque como decíamos al inicio, esta situación es novedosa, dura y de incertidumbre para todos.

¿Conclusión?

Estáis haciendo lo que podéis. Ánimo con todo lo que estamos viviendo, seguramente estáis dando todo lo posible en todos vuestros ámbitos, no seáis tan exigentes, no os juzguéis y poco a poco todo esto irá pasando. Mientras quereros y cuidaros, porque es la única forma de poder querer y cuidar a los demás.

 

 

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